martes, 29 de enero de 2019

La locura

 
No parece descabellado pensar que en la 
mente hay algo así como focos. 
Si aceptamos que los hay es probable
imaginarse la mente como el escenario
de un teatro.
 
Un espacio en principio vacío y oscuro 
que sólo se ilumina cuando alguien,
desde la cabina,
(probablemente tu)
enciende los focos que necesita para
verlo que ocurre en el escenario.
Y si esto es así, en algún punto
de la escena debe de haber un actor.
O mejor, un apuntador, que te va
diciendo lo que tienes que decir.
(Eso no tendrías que haberlo dicho)
Normalmente, ese técnico, osea
(probablemente tu)
iría encendiendo o apagando 
los focos según se necesitase 
iluminar partes del escenario
(de la mente)
ahora un recuerdo
(uno, dos, tres, cuatro)
Ahora una invención
(¿Mi mente es un escenario?)
Ahora un deseo
(uhmmm)
(siete,cuatro, ocho, dos)
Ahora todo se queda en blanco.
(tres,cuatro,seis)
...
...
...
El problema llega cuando 
por cualquier razón
los focos empiezan a apagarse,
o a dejar de funcionar.
Hasta que sólo queda uno encendido.
El único foco que nos separa 
de la oscuridad total.
Y poco a poco vamos acomodando 
la vista a ese único foco.
Olvidando el resto del escenario.
Pensando que la pequeña parte 
que ilumina es en realidad 
todo el escenario,
toda la realidad.
Y entonces todo lo que tendría que ocurrir 
en ese gran teatro
(Uno,tres seis) (Tu mente) (Eso no tendrías que haberlo dicho)
tiene apenas el diámetro de un foco.
Es muy poco espacio y demasiadas las cosas
que tienen que caber.
¿Mi mente es un escenario?
¿Probablemente tu?
Así que todo empieza a hablarse, a superponerse,
a repetirse sobre si mismo una y otra vez.
Hasta el infinito.
Las mismas voces diciendo siempre lo mismo.
(seis, cinco, siete, dos, tres, cuatro)
Y llenando todo el escenario ¿mi mente? ToDa LA ReaLiDaD.
Eso no tendrías que haberlo  dicho.
Hasta llegar a una sola pregunta.
¿Esto ES MI MeNte?
O es la realidad.

Shhhh. Silencio.
Escucha...
Eso...dicen... es la locura.

lunes, 15 de enero de 2018

Yo también soy un Netflixman.





La testosterona funciona de formas muy raras. Cuando eres un niñato te convierte en un gilipollas enfadado con el mundo capaz de cosas tan crueles como colgar del perchero del fondo de la clase a un pobre crio de 9 años. Por suerte crecemos y por lo general nos adaptamos a su peculiar naturaleza. Salvo claro está por esas veces que le apetece concentrar el flujo sanguíneo en determinados músculos haciendo que mear a las 7:10 de la mañana sea una representación gráfica del trabajo de los bomberos en la fantástica película de 1974 “El coloso en llamas”.

Sin embargo de vez en cuando los tios tenemos un rapto de testosterona muy típico nuestro. Y es que cuando vemos una cosa que mola mucho, MUCHO ¡¡¡ PERO ES QUE MUCHISMO JODER COLEGA HOSTIA PUTA!!! pues entonces las redes sociales y esas cosas se nos quedan cortas. Estan bien, te lee quien le sale del prepucio igual que estais haciendo vosotros ahora mismo y es una cosa distinta. Pero el rollo ese de hablar directamente las cosas es muy de tíos y al final pues no nos queda otra que buscar la compañía de otros machos de la manada con la cual comentar el evento en cuestión.
Netflix es una cruenta máquina de hipocresía y especulación. Juega con nosotros en base a su peculiar algoritmo de recomendaciones. En cuanto terminas un producto ya te ofrece 17 nuevas sugerencias en 4k y Full HD para que no te despegues del sofá. No vaya a ser que te apetezca preguntarle a tu pareja si le apetece salir de casa el fin de semana o tal vez actividades tan disparatadas como por ejemplo el frungir. Buen trabajo Netflix, sigue así y la especie entera se extingue frente al plasma.

Aunque de forma cínica e hipócrita  ahora mismo critique la plataforma es más que evidente para el lector que lo hago porque en efecto soy un asiduo consumidor de sus menús Happy Meal por temporadas. Fruto de este ritualístico ágape televisivo acabo de meterme entre pecho y espalda una soberbia maratón de Devilman Crybaby.

Tal como he dicho antes a los tíos nos gusta cascar con otro par de cromosomas XY de lo que nos gusta. En virtud de esta conducta atávica del macho me he visto recientemente sometido al acoso y derribo de la susodicha serie por parte de mi compañero de trincheras editoriales Mimotaku. Me encantaría hacer oídos sordos a sus sugerencias, decir que su criterio en materia de subcultura es horrible y que paso mucho de seguir sus recomendaciones; pero los malditos tomos de Zatchbell de mi estantería me gritan: “¡CALLATE LA PUTA BOCA PAYASO QUE NO SABEMOS A QUE COJONES ESPERAS PARA VER LA SERIE QUE DICE TU COLEGA¡"
Y como no soy capaz de discutirle nada a la palabra escrita pues allá que me puse a ver el anime de marras.

Tranquilos pequeños aprendices de Walker Texas Rangers. Esta vez no voy a entrar en spoilers. Podeis volver a meter la escopeta en el maletero de vuestras Coñonetas.
La serie está a la altura de otras adaptaciones de Netflix. No repugna al fan porque le contenta con guiños y constantes referencias. Ofrece en cada episodio un plato de esa nostalgia prefabricada pero con sabor a freidora industrial a la que tan rápidamente se ha acostumbrado el público y que consume como si fuese un manjar divino. La puta ambrosía de badulaque directa a la smartTV.
Para el ojo observador aficionado a los dibujos animados de chinos es bien fácil distinguir que partes pertenecen al trabajo original de Gō Nagai y cuales son una mezcolanza hecha a partir de los Bitcoins que le han pagado al director, guionista y animador Masaaki Yuasa.

La serie tiene muchos defectillos que puedes pasar por alto y te pueden gustar más o menos dependiendo de lo mojigato e intransigente que te apetezca ser. Temas como el abuso del fanservice en forma de sesiones de pornografía y gore para tapar los flagrantes huecos narrativos son tan solo putas trivialidades frente al cáncer que vive en la médula ósea de esta serie.
Netflix es una criatura de temporadas. Exige como un dios tirano que una producción tenga por designios divinos determinada cantidad de episodios que compondrán una temporada. Es pues trabajo del director hacer la criba y saber qué es lo que adapta y que coño descarta. Y la verdad, coños ha descartado pocos porque de sexo no va precisamente cortita la historia.

Este nuevo anime tan solo tiene una temporada y yo entiendo que es jodido de pelotas meter un producto tan denso, viejuno y tan remasterizado como lo es Devilman en tan solo 10 capitulillos de veintipico minutos cada uno. Pero eso no es excusa para escoger tan de puta pena las historias que meter y desarrollarlas de forma tan lamentable. La serie tiene que ir sobre 3 personajes y sus relaciones llevandote a una idea que ofrece el autor. El caso es que en realidad la adaptación va sobre un montón de cosas que te dejan muy clarinete cual es la crítica social de la obra pero que te distraen sobremanera de la trama inicial que la soporta.

La cruda realidad es que soy un mierdaseca y no he sido capaz de llegar yo solito hasta esta conclusión. Conocía la franquicia en la que se basa la animación por algunos de sus spin offs y sub productos de época con cuestionable fidelidad al manga madre. Como desastroso Dante que soy en mi descenso a los infiernos he necesitado que el buen Virgilio Mimotaku me iluminase el sendero y me sacase de todos y cada uno de los errores en que mi visionado inicial me había encerrado. Creí haber visto un ánfora pero tan sólo había visto la sombra de una proyectada en la pared, y ni siquiera lo comprendía muy bien.

A lo que quiero llegar con esta esta vichyssoise de verborrea tan verbosa es hasta el hecho de que Netflix tiene un doble efecto muy peculiar en los aficionados a la animación japonesa. Les ofrece productos aceitosos y bien rebozados en esa nostalgia de poliuretano que les hace sentirse veinte años más jóvenes a lo largo de cada temporada pero a su vez les deja también con hambre. Y la única forma de salir de la caverna en forma de restaurante de comida rápida que es Netflix y acercarnos a la auténtica Ambrosía es plantarnos ante el producto original, el manga o la animación base y engullirla con el mismo ansia cultural que Cronos se zampaba a sus hijos. Relajad las tetas, ya guardo tanta mitología griega y rollos de Platón otra vez en el baúl no vaya a ser que aprendáis algo de la lectura de este post.

MORALEJA: Ir al McDonalds y ver Netflix está bien, pero follar con tu novia y leer mangas chulos mola más.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Ruta al desastre


Tarde de domingo. Voy aparcando la resaca en un cajón y despejo poco a poco la cabeza a base de analgésicos y socorridas botellas de agua. Me arrastro hasta el ordenador con la parsimonia del lémur borracho en el que me he convertido. El mareo se hace patente a intervalos de 15 minutos. Si me muevo mucho en la silla voy a necesitar la fregona.

Breve vistazo a mi lista de contactos de STEAM, todos ellos conectados al shooter de moda. Como me meta en un juego de tiros con el motion sickness que llevo encima los chupitos de bourbon de Tennessee de anoche acabarán brotando por mi prominente perfil griego.

Empiezo a pulular por el catálogo del videoclub de videojuegos del sr. Gaben cuando de repente un logo de colorines y una música MIDI machacona y azucarada me asalta desde uno de los banners adjuntos. La palabra FREE parpadea bajo el título. Cada destello le confiere una intensidad tan tentadora como el neón de un burdel de carretera. Cuando me doy cuenta he sido presa del click bait y estoy en la pantalla del gestor de descargas.
Doki Doki Literature Club! (DDLC) Me acabo de bajar lo que a todas luces aparenta ser la visual novel moe más jugada en la actualidad. Si ha terminado en STEAM y aún encima gratis esta mierda ha de ser carne de YouTubers en breve.

La verdad es que no soy muy de Visual Novels. Necesito determinado talante para plantarme delante de una aventurilla conversacional. El juego en si no aparenta ser un eroge por lo que muestra su ficha en la web así que me dispongo a darle una oportunidad. Ante el tedio de la tarde de domingo y el resacote que llevo encima el plan tampoco es ni medio malo. Voy a darle un try a una de las rutas mientras se me pasa la melopea y si me agrada lo intentaré con el resto de las féminas.

Primera hora de juego. Entre chibi migraña y reflujo ácido en la boca del estómago voy familiarizándome con el arquetípico sistema de juego. La historia es un cliché con patas. Tu amiga de la infancia/vecina/compañera de clase te invita a su club de literatura y te presenta a el resto de tus potenciales love interest. Tenemos a la susodicha vecinita jovial, a una emo retraida de vuluptuosa figura y a una loli aficionada a la repostería y los mangas. A mayores tenemos a la presidenta del club de literatura, una cuarta chica en el plantel que no parece accesible en principio. Me voy a lo clásico. Como primera opción dado el hecho de que no me apetece devanarme los sesos, mayormente porque los tengo etílicamente ociososos, pues me decanto por Sayori, la amiga de la infancia.

La estructura del juego es amena. Entre día y día la presi del club os pone como deberes hacer un poema para el día siguiente presentárselo al resto del club. Esto genera un pseudo minijuego en el cual hemos de escoger en un cuaderno las palabras del poema entre un listado de adjetivos. A pié de pagina aparecen unos retratos super cuquis de 3 de las protas, la presi del club no está entre ellas. Cada adjetivo se ajusta a la personalidad de las chicas de las rutas así que para ganar afinidad con ellas es cuestión de escoger los correctos. Le voy dando a los que reflejan la personalidad de Sayori y con cada saltito que pega en el pié del cuaderno su representación chibi me confirma que voy acercándome a su ruta.

Pasan las horas de lectura, voy tomando decisiones frente a las distintas preguntas y finalmente encauzo el gameplay hacia el resultado que busco. Tiene lugar la típica secuencia de declaración de amor entre los personajes y todo me lleva a pensar que pese a lo poco que llevo jugado ya estoy frente al final de una de las rutas. Bueno, el juego es gratis capullo, no le pidas peras al olmo. Bastante ha dado de sí la historia para lo que he pagado por ella.
Voy a buscar a la que ahora es mi novia para pasar con ella el día del festival escolar y dado que no responde a las llamadas me presento en su puerta. Como si fuera un capítulo de House allano vilmente la casa de mi amada y me dirijo hasta su habitación. Algo ronda mi atribulada mente.

-A que al final esto si va a ser un eroge...






LO SIGUIENTE SON UNOS SPOILERS ACOJONANTES ASI QUE SI QUERÉIS DISFRUTAR DE LA EXPERIENCIA DDLC AL COMPLETO VOLVED A LEER ESTA ENTRADA TRAS PROBAR EL JUEGO








Se me acaba de bajar la puta borrachera de una patada en el hígado y una puñalada en el kokoro. El juego me asalta con un audio MIDI super siniestro y unos efectos visuales de ruido y estática dignos de La bruja de Blair. Todo se funde a negro y aparece una macabra imagen de la dulce Sayori suspendida de una viga del techo, inerte, colgada con los ojos vidriosos como un conejo desollado en una carnicería.

-¡¡¿¿ PERO QUE COJONES ESTOY JUGANDO ???!!

El juego simula crashear y me lleva de vuelta a la pantalla de título. Aparecen glichs, la música tiene cortos y las animaciones se intercalan. Mi partida se ha borrado misteriosamente. Me cabreo. Y mucho. Me jode porque no lo he visto venir y en determinados momentos era evidente. Había muchas pistas a lo largo del gameplay que me he fumado por no estar atento.

El juego va rompiendo el cuarto muro de una forma secuencial. No existen rutas, no existe visual novel sobre un club de literatura y las 4 chicas que lo regentan. El juego es una historia lineal creada por el desarrollador. Interactúa con el jugador de distintas formas. Apelándole directamente, mediante mensajes en pantalla, modificando ficheros en los instalables del juego, borrándolas del juego. Cada ruta acaba con una muerte violenta, con un macabro resultado o un sórdido escenario. Todo relacionado con Monika, la presidenta del club de literatura. Una especie de dios avatar del creador del juego que manipula en las sombras al resto de las protagonistas. Alimentando las tendencias suicidas de Sayuki, dando rienda suelta al instinto asesino de Yuri o retorciendo la yandere mente de Natsuki.

Incluso en entorno del juego está orientado y engañar al jugador. Hay falsas guías con las rutas en internet. Webs asociadas realmente al juego que aparecen como primeros resultados del buscador y que ayudan a crear una atmosfera real de una Visual Novel al uso en lugar de un juego de terror psicológico.

Resumiendo. Una vez superado el cabreo inicial he de reconocer que el juego ha estado francamente bien. Si tiene alguna actualización o añadido pretendo estar atento para poder jugarla porque como ya he dicho no es una visual novel al uso. Tiene muchísima miga y cuando comprendes lo que estás jugando se vuelve muy adictivo.


MORALEJA: Si tienes resaca no juegues Visual Novels y mejor dedícate a repasar la discografía de Chiquetete.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Serenade from the stars



De cuando en cuando echo mano a los estantes y busco alguna serie vieja. Y cuando digo vieja no quiero decir que sea de los tiempos de Robotech o de cuando el modem de 54 kb hacia los mismos ruidos que un grillo ardiendo en el infierno. Seamos claros. Cuando digo viejo en anime podría estar hablando en un período que va desde los cinco últimos años a los treinta que le han precedido. El desfase en este mundillo es algo que sucede rápido de cojones. Te descuidas dos temporadas y ya escuchas a la chavalada diciendo que Shingeki no Kyojin es un clásico. Por esa puta regla de tres mi bisabuela debía de estar enganchada a telenovelas como Clanad o Utena.

Para el caso, que me lio yo solo y me disperso rápido como el Nesquik.  Al final abrí el armario de la indiferencia para sacar a la luz algo añejo que me arrancase del sopor que me está ofreciendo el catálogo de anime de otoño. Es en esos momentos en los que vas revisando los cutremente pintarrajeados discos en el que te encuentras con uno que por algún motivo ni siquiera está rotulado. Primera reacción lógica.

-"Esta mierda tiene que ser porno. Lo separo y luego le echo un ojo".
Sigo repasando el catálogo serie a serie mientras voy haciendo descartes.
-"Demasiado larga, demasiado ñoña para mi estado emocional actual, demasiado shonen para un tio de 30 tacos..."

Cuando me quiero dar cuenta he vaciado todas las tarrinas de CDs y echado pestes de toda mi glamurosa colección de piratería vintage. Como no tengo claro que ver me resigno a lurkear por Crunchyroll un rato en busqueda de algo potable. En esto que voy volviendo a encerrar en su dungeon toda la morralla cuando el  brillo de un solitario DVD me llama por el rabillo del ojo desde el escritorio.

-"Coño, el disco de porno".

Cierro la puerta del armario y abro ese lector de DVDs que conservo conectado al sobremesa por vergüenza torera.

-"Hay que joderse, pues no era porno".

The legend of Black Heaven o Kacho-Ōji. Fijo que a buena parte ni siquiera os suena de que cojones está hablando el yayo Alverno. El caso es que esta serie pasó sin pena ni gloria por el visionado colectivo de su época pero la verdad es que rezuma mucho mas estilo que parte de la broza que hay ahora mismo en antena.
El argumento es simplón a más no poder. Una raza alienigena está enfrascada en una guerra interestelar en la cual su supervivencia depende completamente de un arma que funciona a base de la música de una vieja gloria del rock. Vale, ya lo se. Como excusa para una serie es una castaña, pero si le dais una oportunidad igual resulta que me dais la razón y no estoy tan jodidamente senil como aparento. El problema es que Gabriel el lider del grupo Black Haven ya no existe. Se ha reconvertido en Oji Tanaka. La vida familiar y la rutina han engullido su espiruto rockero hasta convertirlo en un chupatintas. Básicamente el pobre diablo es un picacódigo, el último mierda seca en su oficina. A mayores en su casa le dan mas bien poco cuartelillo y la vida familiar va haciendo mella en su espiritu heavy. Todo cambia cuando llega a la oficina una hembra despanpanante que parece que solo tiene ojos para el prota. La moza es una alien que ha venido en su busqueda expresamente para que con su música les permita decantar la batalla a su favor.
 Esa música obviamente es una parte vital de la serie. Las canciones se reciclan hasta decir basta pero de cara a la historia eso tiene su razón de ser. La balada del último episodio pone los pelos como escarpias. La animación es noventera y no va a gustar a los polluelos mas jóvenes. Las secuencias generadas por ordenador bajo nuestras perspectiva actual, y para la de la época, son un maloliente mojón sacado del mas deleznable autocad de economato. Pero bueno esto tampoco importa mucho porque el auténtico salseo de este anime son las reflexiones personales que uno saca de verla. Especialmente aquellas que vinculamos a la perdida de nuestros sueños. Esos que todos acabamos mandando a tomar por culo en pos de la estabilidad familiar y otras cosillas que componen nuestras anodinas existencias.
Esta es una de esas series de antes. Una serie en la que primaba muchísimo el contenido que sacas en limpio de su visualización. No tiene que ver con la tpípica serie de temporada con una carga visual importante, unos personajes carismáticos o un argumento original pero que al terminarla te deja más frio que el culo de Elsa tras cincuenta veces cantando Let it go.

Lo dicho. Dadle una oportunidad a esta peculiar serie porque para ver animes sobre adolescentes mojigatas que quieren convertise en idols teneis un quintal de ellas cada temporada pero para ver a viejas glorias del rock reconvertidos en sensatos padres de familia manteniendo afairs con mazizas alienigenas tan tolo teneis Black Heaven.

MORALEJA: "No es porno todo lo que reluce."

domingo, 3 de septiembre de 2017

Deconstrución en el anime

La deconstrucción es un método usado habitualmente en la narrativa que se basa en cuestionar tropos y en ocasiones incluso géneros al completo. Un tropo, para aquellos lectores no familiarizados con la expresión, es por ejemplo el “científico loco” que aparece en las películas de terror, o la introducción “Erase una vez en un país muy muy lejano” que es recurrente en todos los cuentos de hadas. Viene a representar un cliché o un arquetipo, pero sin tener en cuenta las connotaciones negativas de esas palabras.
El principio en el que se centra la deconstrucción es el de exponer los defectos internos de un género o tropo en concreto. Una historia deconstructiva que se centre en este concepto intentará explicar los típicos clichés a través de un prisma de realismo, resultando en un fallo a la hora de recrear la finalidad que sería de esperar o en su lugar exponiendo la sugerente verdad que se oculta tras lo que en otra serie sería un arquetipo funcional.



LA DECONSTRUCCIÓN EN LA LITERATURA. EL BRUJO, NOVELAS Y VIDEOJUEGOS.
Antes de introducirnos en el mundo del manga y el anime utilizaremos una serie de ejemplos sencillos para explicar el concepto de deconstrucción.
Ya que la deconstrucción es un concepto originario de la narrativa es de justicia que comencemos mediante uno de las colecciones de novela fantástica que mayor énfasis han hecho en este método: La saga de El brujo, de Andrzej Sapkowski.
A lo largo de todos los libros y los videojuegos basados en ellos se deconstruyen multitud de tropos de fantasía así como las mecánicas comunes a todas las típicas historias heroicas.
-El Héroe es prácticamente un caballero de brillante armadura que acaba en medio de un conflicto de proporciones épicas. Siempre hace el bien y salva los oprimidos de los monstruos que los acechan-> En los líbros Geralt es simplemente un mercenario diseñado para llevar a cabo su oficio de cazador de monstruos. Aprende rápido que ser un héroe jamás tiene recompensa. Los caballeros no son más que vetustas reliquias y un grupo de idealistas necios.
-El Héroe descubre que él es El Elegido, un ser predestinado a salvar el mundo. Esta reveladora verdad sorprende a todo el mundo pero en un alarde de gallardia El Elegido siempre dá un paso al frente para cumplir su deber -> En las novelas de Witcher no es Geralt el escogido, Ciri tiene ese rol. Su papel en todo el complejo diseño de la historia no es ser la heroína profetizada, sino intentar por todos los medios evitar ser manipulada por aquellos que quieren sacar provecho de su privilegiada posición como La Elegida.
-Desde los tiempos de Gandalf y Tolkien los magos han sido sabios, mentores y consejeros del héroe que les ayudan en sus aventuras. La mágia siempre implica misterio y belleza romántica -> En el mundo de Sapkowski los magos son científicos que carecen completamente de escrúpulos y moral. Las hechiceras son muchachas que eran demasiado deformes y horrendas como para conseguir matrimonio. Lograron gran belleza a través de la magia pero todos esos traumas e inseguridades infantiles permanecieron con ellas pese a sus poderes mágicos.
-En los mundos de fantasia los humanos coexisten con seres como dragones, elfos y enanos. En los tiempos aciagos las distintas razas cooperan entre ellas para hacer frente a temibles enemigos comunes como los orcos o los ejércitos de no muertos -> En el mundo de Geralt de Rivia humanos e inhumanos no pueden coexistir. Las poblaciones de inhumanos son minoritarias y existe un marcado racismo que empuja a la extinción a todas aquellas criaturas que no sean humanas.


La Espada del Destino y El último deseo son una suerte de relatos compilatorios que deconstruyen en su totalidad los cuentos clásicos de hadas. La Bella y la Bestia reinterpretados por un hombre bestia y una lamia, Blanca Nieves reconvertida en una suerte de líder de una banda de enanos asesinos a sueldo o un genio de la lámpara al cual los deseos le dan literalmente por culo, son solo algunos ejemplos clásicos de deconstrucción de la literatura fabulosa clásica que nos ofrece la saga de Geralt de Rivia.
CONCEPTOS ERRONEOS SOBRE LA DECONSTRUCCIÓN
El término deconstrucción ha sido sobreutilizado con demasiada frecuencia. No todo aquello que no se ciña al tropo debe de ser considerado una deconstrucción. Hacer una leve referencia al tropo y darle un carácter distinto no lo convierte en una deconstrucción. Se requiere una constante crítica y análisis del tropo para poder considerarlo una obra deconstructiva como tal. En la mayoría de los casos la deconstrucción funciona, no intentado evitar el tropo directamente, sino realizándolo de forma tan meticulosamente directa que acaba afectando a su naturaleza. Por poner dos ejemplos erróneos: la parodia y "un spin on" más oscuro y dramático.
-Una parodia no es una deconstrucción. La parodia únicamente busca reírse del tropo mientras que la deconstrucción lo que hace es enfatizar el tropo para demostrar por qué es una creación fallida. Sin embargo la comedia y la deconstrucción no son excluyentes y pueden coexistir en una misma serie.
-Un spin on oscuro o dramático de un género no es una deconstrucción. La fantasía, por muy oscura que se vuelva, sigue siendo fantasía, solo que amplificada por sangre, gore y con un montón de temas extra que añadan dramatismo. Es necesaria una reflexión consciente de cómo funciona un tropo para poder llamarlo deconstrucción.

NEON GENESIS EVANGELION- DECONSTRUCCIÓN DE UN GÉNERO.
Evangelion es principalmente la razón por la cual estamos utilizando la palabra “deconstrucción” en este contexto. Este anime implicó tal shock que cambió la forma de hacer series para siempre, prácticamente renovando una industria que estaba decayendo a finales de los 90.
Es a rasgos generales una gigantesca y completa deconstrucción del género de los Super Robots. Sin embargo evoluciona en algo que va más allá de eso, pues el elenco de protagonistas al completo pasan a través de una ruptura en las psiques convencionales. El director de Evangelion, Hideki Anno, estaba pasando por una severa depresión y su desdén por la audiencia otaku se ve reflejado claramente en la película End of Evangelion, que sirve como epilogo original para la serie de TV.


Pasemos a analizar algunos de los tropos clásicos en el género de Super Robots y todos aquellos aportes que Evangelion realizó en esta deconstrucción. Tengamos en cuenta que al género de Super Robots al que haremos referencia a continuación es aquel que era predominante en los 90 hasta la emisión de NGE.
-El protagonista de un anime de Súper Robots es un adolescente impetuoso que pilota el robot deseoso de salvar el mundo -> La idea de poner niños en el interior de robots gigantes es simplemente delirante. La mente de un adolescente no está preparada para soportar tal stress y un colapso es el único resultado que cabría esperar.
-El robot en cuestión fue construido por el abuelo/padre/familiar cercano del héroe y este lo recibe como si de una herencia se tratase. Un nutrido equipo de científicos se hacen cargo del mantenimiento y reparación del robot cuando no está salvando el mundo-> Un grupo de científicos sin escrúpulos ni conciencia dan luz verde a un plan que meta adolescentes dentro de robots. El científico más retorcido y con mayor número de trastornos mentales de todos decide poner a su propio hijo al frente del proyecto una y otra vez en contra de su voluntad. Gendo Ikari, padre del año.
-El poder del amor y la amistad siempre consigue vencer a los poderes de la oscuridad pues en el corazón puro del héroe es donde radica realmente su fuerza-> La precaria salud mental del héroe sumada al control del robot tienen aterradoras y grotescas consecuencias que convierten al anime en un thriller psicológico.
NGE incluso invierte los géneros de lo que viene siendo típico en un anime de Súper Robots. Asuka es el héroe adolescente impulsivo, Shinji es la niña tímida e insegura mientras que Rei es el tipo serio, calmado y extremadamente reservado. Todas estas personalidades se nos demuestra que vienen causadas por una serie de traumas. Ironicamente y tras esta deconstrucción, Rei y Asuka acabarían convirtiéndose en arquetipos para todas las series de Super Robots posteriores a Evan.


Toda la parafernalia Cristiana que se muestra en pantalla y las escenas visualmente abrumadoras únicamente cumplen una función de relleno que impresione al espectador. El auténtico mensaje subyacente a NGE radica en El dilema del Erizo. La gente se hace daño cuanto más cercana se vuelve, y el hecho de acercase a otros o distanciarnos es lo que hace que las relaciones humanas merezcan la pena.
Después de esta deconstrucción, el anime jamás volvería a ser igual.

PUELLA MAGI MADOKA MAGIKA, EL SEGUNDO EVANGELION
Tras el género de los animes de mechas le llegó el turno a las magical girls o mahou shoujo. Madoka es la prueba de que el éxito conseguido con NGE puede ser recreado al menos parcialmente.
Madoka se publicitó inicialmente como el típico y tópico anime moe y fueron necesarios unos cuantos episodios para que la gente se diese cuenta de que había algo raro en todo aquello. Esta serie de magical girls encerraba algo extraño que los espectadores jamás podrían olvidar. El mundo bonito, luminoso y kawaii en el que Madoka desarrolla su vida de adolescente contrasta directamente con ese mundo oscuro, laberíntico y de brujería que hace presas a las protagonistas. El drama aumenta de forma exponencial a medida que avanzan los episodios y es entonces cuando se vuelve obvio que lo que tenemos entre manos es otra deconstrucción del genero similar a la de Evangelion pese a que no tan compleja.


Los principales puntos de deconstrucción de Madoka son los siguientes.
-El protagonista principal de un anime de Magical Girls es una chica inocente que consigue poderes mágicos y que los utiliza para salvar el mundo-> La idea de poner en peligro de muerte a jovencitas de instituto con el pretexto de salvar el mundo es igual de descabellada que con los chicos y los robots.
-Los poderes le son entregados y explicados a la protagonista a través de una criatura muy mona de tipo animal que se convertirá en el compañero y mentor de la heroína a lo largo de la historia- > Dado que ya hemos expuesto que la idea de incitar a niñas a salvar el mundo a riesgo de sus vidas es algo erróneo solo puede significar dos cosas. O bien este compañero animal es idiota, o es deliberadamente malvado. Ya sabemos como se las gasta Kyubey.
-El poder del amor y la amistad siempre consigue vencer a los poderes de la oscuridad pues en el corazón puro de la heroína es donde radica realmente su magia-> Incluso si quieres ser un héroe de todo corazón lo cierto es los seres humanos albergamos deseos egoístas y emociones negativas. Independientemente de su carácter las emociones es lo que nos hace vulnerables, débiles y el miedo nos arroja irremediablemente al fracaso.


Así mismo todos los arquetipos de personajes también sufren un proceso de deconstrucción. En Madoka conseguimos tener una visión más cercana de las motivaciones de “la hermana mayor”, “la heroína wannabe”, “la protagonista inocente”, “la chica mala” y especialmente de “la chica oscura y solitaria”. Al igual que en NGE el anime nos demuestra que tales personajes es imposible que sean funcionales entre sí sin que todo desencadene en un severo trauma derivado de sus relaciones.


LOS EFECTOS COLATERALES Y A LARGO PLAZO DE LA DECONSTRUCCION DE GENEROS
Una vez la deconstrucción se vuelve popular las cosas ya nunca pueden volver a ser como eran antes.
Tras el éxito de Frozen la compañía Disney jamás podrá volver a jugar tan alegremente la carta del “amor a primera vista” sin que la audiencia lo considere algo infantil y pasado de época. Del mismo modo, tras Madoka y NGE los géneros de robots y magical girls necesitaron un completo reajuste de sus tropos para poder evitar ser víctimas de las críticas.
Evangelion tuvo un impacto arrollador en el mundo del anime, trascendiendo mucho más allá de su propio género. Escenas, temas y diseños de personajes vistos en Evan han sido recurrentes de cara a la inspiración de los animes de los últimos veinte años. El caso más claro del que podemos hablar es la popularidad sin parangón de Rei Ayanami. Se suponía que el personaje debía de ser una crítica al ideal nipón de la feminidad en la mujer en contraste con Asuka que era una representación de los ideales occidentales de mujer. Es absurdamente irónico que el resultado final fuese el opuesto, llegando a tal punto que en casi cualquier anime actual podemos ver una versión parcial copypaste de la sintética adolescente de NGE.


En lo concerniente a los animes de mechas, al margen de las variadas referencias visuales a los diseños de los Evas, los productores de los estudios de animación se tomaron a pies juntillas la crítica a los tropos habituales en el género. Por poner un par de ejemplos. El joven protagonista ya nunca está solo soportando el peso del mundo sobre sus hombros puesto que todos sus amigos y los adultos que aparecen en la serie son imprescindibles para que pueda ser útil en la lucha con el robot. El problema de un robot gigante que está vivo y tiene una identidad propia tampoco se ha dejado pasar por alto. Eureka Seven es un fantástico ejemplo de lo que se consideran post-NGE Super Robot shonens.
Con Madoka no han pasado tantos años como con Evangelion pero sus efectos colaterales al género también se pueden ver en los animes contemporáneos. La rama Neo-Clasica de animes de Magical Girls que comenzó en los tiempos de Cardcaptor Sakura ha desaparecido casi completamente con el tiempo. Solo algunos casos aislados como Pretty Cure se aferran al modelo clásico incorporando nuevas fórmulas. Si de algo ha servido Madoka ha sido para fusionar esa rama Neo-Clasica de animes de Magical Girls con la rama de animes precursores de la deconstrucción del género como lo son Utena y Princess Tutu. Esto se hace patente en series como Yuki Yoka es una Heroína(Yuuki Yuuna wa Yuusha de Aru) que de forma muy acertada se dirige a una audiencia que ha visto Madoka y en la que se muestran unas heroínas menos despreocupadas por sus vidas, llegando a introducir elementos de una tercera rama, las Magical Girl Warriors (Sailor Moon, Nanoha, Symphogear).


DECONSTRUCCION DE TROPOS VS DECONSTRUCCION DE GENEROS
NGE y Madoka son dos de los ejemplos más claros de lo que es el concepto de deconstrucción puesto que por sí solas se las arreglaron para desmantelar completamente los géneros a los que pertenecen. Esto fue posible únicamente porque tanto el género de Super Robots como el de Magical Girls son extremadamente metódicos y dependen de una serie de fórmulas y clichés que facilitaban en gran medida el poder ser criticados y analizados por separado.
Dicha tarea se vuelve muchísimo más completa de realizar en aquellos animes que no tienen una determinada lista de tropos en común. Este hecho convierte el uso de la deconstrucción en los géneros que sean poco heterogéneos algo imposible e inútil. En estos casos las series únicamente recurrirán a la deconstrucción para reflejar las expectativas de la audiencia y hacer hincapié en determinados tropos.
Esto se puede observar en ejemplos tan variados como: Hunter x Hunter referenciando a los tropos de corte shonen (especialmente en el Chimera Ant Arc), Revolutionari Girl Utena en lo que a los tropos de shoujo respecta o incluso en Toradora con el tema de las tsundere.


Es imporante también hacer mención a las primeras sagas de Gundam que se dedicaron a deconstruir muchísimos de los tropos de las series de Super Robots antes de que Evangelion realizase una deconstrucción completa de las series de mechas y las pasase todas por la picadora. Sin embargo, el objetivo real que tenía Gundam en perspectiva era crear un nuevo género de series de robots en lugar de exponer los defectos flagrantes que estaban patentes en la antigua fórumula.
De este modo sería mucho más preciso el decir que “X deconstruye Y” en lugar de decir que “X es una deconstrucción de Y". Lo importante en la deconstrucción es que quede claro que live motive de la serie debe el ser el criticismo a la formula antigua del tropo o género, tal cual como sucede en Evangelio o Madoka.
Poniéndolo en ejemplos:
Shinsekai yori deconstruye al completo la idea de una sociedad con superpoderes. Se explaya en como un mundo como este funcionaría y que retos afrontarían sus habitantes. Los resultados son, como cabría de esperar a estas alturas, terroríficos. Merece la pena dedicarle unas horas a esta serie para ser testigos de esta crítica.
Doce Reinos deconstruye la primera versión shoujo del genero isekai. Famoso por series clásicas como La Visión de Escaflowne o Inuyasha nos posiciona al típico estudiante de instituto nipón en medio de un mundo de aventuras y fantasía medieval. Juuni Kooki nos pregunta como una “niña bien” criada en el Japón patriarcal podría convertirse en la heroína de un mundo de fantasía medieval, todo ello bajo la premisa de un mundo en el que predomine la igualdad de géneros.
Re:Zero criticaría la versión shonen de los isekai de aventuras. Tal como se ha visto en otras series como Sword Art Online, el héroe de la historia es un geek/otaku/gamer/hikikomori que acaba atrapado en un mundo de fantasía. La serie se centra en mostrar como un protagonista que es un inadaptado social en el mundo real intenta sobreponerse a sus limitaciones sociales y convertirse en el héroe de ese mundo de fantasía.
Sin embargo, Re:Zero no es en absoluto un deconstrucción del genero isekai. Actualmente y a raíz de su increíble proliferación el isekai ya es a duras penas un género por si mismo puesto que en cada anime que sacan se inventan un nuevo mundo de fantasía con sus propias normas, lo cual impide crear una formula común que nos permita considerarlo un género. Algunas de ellas usan la ambientación de mundos creados por realidad virtual, otros transportan al protagonista al mundo mediante el uso de la magia y otros simplemente se aprovechan de determinados tropos para sus estándares de aventura de fantasía.


Lo que Re:Zero si que consigue hacer correctamente es la deconstrucción del tropo del protagonista otaku. Consigue ejecutar esta deconstrucción arrojando directamente al protagonista en un mundo fantástico lleno de clichés en el cual se niega a dejar de lado todos esos defectos personales que le convierten en un nini. Sus expectativas se vuelven en su contra por el hecho de que exige un trato especial al hacerse sabedor de que él es “El héroe”. Esto tiene como consecuencia que la heroína pierda completamente la confianza en él y que hasta sus potenciales waifus le acaben dando la espalda como consecuencia de sus actos.
Otras series que intentan agujerear las “típicas aventuras Isekai” son KonoSuba, que parodia y junta los conceptos del protagonista otaku además del mal avenido harem, y también Grimgar, que hace su apuesta mediante el uso de un extremado realismo.


CONTROVERSIA SOBRE EL USO DEL TÉRMINO
Jacques Derrida tenía en mente un distinto uso para la deconstrucción cuando acuñó el término hace más de medio siglo, pero con el paso de los años el uso de la semántica con el que fue definido inicialmente ha quedado desfasado.
Sin embargo, el uso popular y actual de la palabra encaja bien con el espíritu postmodernista- escéptica interpretación de la cultura y su lógica respuesta al constructivismo social- la teoría de que la gente no puede ver la cultura actual sino es desde el prisma de sus experiencias pasadas sobre esa cultura.
Constructivismo, construccionismo, deconstrucción… todos ellos tienen diferentes connotaciones y significados dependiendo del campo en el que se utilicen. Todos ellos son empleados en filosofía, arte, arquitectura, psicología e incluso matemáticas y en todos ellos son igualmente de válidos. Tan solo tener en cuenta antes de criticar que de lo que hemos tratado en este artículo es sobre cultura popular, únicamente eso.


Llenando el cubo

Crear un blog en la época de las redes sociales, valiente gilipollez.

¿Quien demonios se va a tomar la molestia de entrar en un blog personal para leer absolutamente nada cuando puede hacerlo directamente desde los enlaces a Facebook, Twitter o Instagram? Pues nadie joder. La respuesta es mas que evidente.
Usar un blog en los tiempos en los que vivimos tan solo tiene dos razones de ser. O bien sigues aqui porque eres un de los pocos hypsterzuelos digitales que triunfaron en esto del Blogging antes de que YouTube se hiciera con toda la cuota de mercado o tal vez simplemente buscas un lugar apartado de la masificación de las redes sociales donde poder exponer tus ideas y valoraciones. Un pequeño recobeco online en donde descargar frustraciones pero que a su vez se mantenga al margen del continuo toma y daca que implica compartir a traves de las RRSS.

Esta es precisamente la idea para la creación de este cubo de bilis. Tener un sitio al margen de las redes sociales donde soltar mis putas mierdas sin moderación alguna y le joda a quien le joda. Una cosa es echar espuma por la boca sin ton ni son y otra bien distinta argumentar las opiniones mas bien dañinas que pueda tener sobre algunos temas.

Las úlceras están garantizadas.